Las clínicas y sanatorios privados de La Pampa, Río Negro, Neuquén y Chubut retomarán desde este miércoles las restricciones en la atención a afiliados del PAMI y dejarán de brindar servicios de guardia, en el marco del conflicto que mantienen con la obra social nacional ante el retraso en la actualización de aranceles y la falta de respuesta a sus reclamos.
La decisión fue comunicada por las entidades que nuclean a los prestadores privados de la Patagonia Norte, que sostienen que los valores que perciben por las prestaciones registran un atraso cercano al 75% respecto de la evolución de la inflación acumulada en los últimos dos años y medio.
En un comunicado difundido el pasado martes, las clínicas señalaron que la situación económica se ha vuelto "insostenible" y advirtieron que existen prácticas quirúrgicas que ya no pueden realizarse bajo las condiciones actuales de financiamiento. Entre ellas mencionaron neurocirugías, intervenciones urológicas y procedimientos endoscópicos, debido a que los materiales necesarios no son provistos por el PAMI y sus costos no pueden ser absorbidos por los prestadores.
Según indicaron, unas 300 mil personas afiliadas a la obra social nacional reciben atención a través de los establecimientos privados alcanzados por la medida en las cuatro provincias patagónicas.