El Gobierno aprobó formalmente la incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto “Rincón de Aranda” de Pampa Energía, una iniciativa que contempla una inversión de aproximadamente US$4.500 millones para el desarrollo de hidrocarburos en Vaca Muerta.
La adhesión quedó establecida mediante la Resolución 1025/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial, donde la propuesta fue declarada como “Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo” (PEELP) dentro del sector de petróleo y gas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había destacado al anunciar la aprobación que el proyecto permitirá generar cerca de 800 empleos directos y 1.000 indirectos, además de proyectar exportaciones por US$17.000 millones a partir de la producción estimada de 305 millones de barriles de petróleo durante los 30 años de duración del desarrollo.
Un proyecto estratégico para Vaca Muerta
El Proyecto Rincón de Aranda estará ubicado en el departamento de Añelo, provincia de Neuquén, y tiene como objetivo el desarrollo integral de recursos hidrocarburíferos no convencionales mediante la perforación de 259 nuevos pozos horizontales y la construcción de la infraestructura necesaria para su operación.
La iniciativa incluye no solo la extracción de petróleo y gas, sino también las etapas de tratamiento, procesamiento, almacenamiento y transporte, con la puesta en funcionamiento de plantas, oleoductos y gasoductos.
Según la documentación presentada, la empresa declaró una inversión total en activos computables de US$4.521 millones, que será ejecutada en tres etapas.
Tres fases de inversión
La primera etapa, correspondiente al período 2024-2028, contempla una inversión de US$1.159 millones destinada a infraestructura de transporte, una Planta Central de Procesamiento, ductos y la perforación de los primeros 50 pozos.
La segunda fase, entre 2028 y 2031, implicará un desembolso de US$1.107 millones para sumar otros 70 pozos, alcanzando el compromiso mínimo de inversión de US$2.000 millones requerido para su categoría dentro del RIGI.
La tercera etapa, prevista entre 2031 y 2041, demandará US$2.255 millones para completar la perforación de los 139 pozos restantes y finalizar el desarrollo del área.
Más producción y beneficios del RIGI
Desde el Gobierno señalaron que el proyecto tiene potencial para fortalecer la posición de Argentina como proveedor internacional de petróleo crudo, en un mercado donde actualmente la participación del país es inferior al 1%.
Caputo sostuvo que las condiciones generadas por el RIGI permitieron a la compañía incrementar en un 50% la actividad de explotación y producción de hidrocarburos inicialmente prevista para el área.
Con la incorporación al régimen, el vehículo de proyecto único (VPU) accederá a beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios, entre ellos la exención de aranceles para la importación de bienes necesarios para el desarrollo y ventajas vinculadas a la liquidación de divisas.