Desendeudamiento de Neuquén es el eje central de la política económica impulsada por la gestión del gobernador Rolando Figueroa, que en apenas dos años logró una reducción histórica de los pasivos provinciales y una mejora sustancial del perfil financiero de la provincia.
Entre diciembre de 2023 y noviembre de 2025, el gobierno neuquino pagó 619 millones de dólares, incluyendo intereses, amortización de capital y otros costos asociados, lo que permitió así reducir el stock de deuda en un 36%, equivalente a 447 millones de dólares. Tras ello, la deuda total se ubicó en 816 millones de dólares, uno de los niveles más bajos de los últimos años en relación con los ingresos provinciales.
Este proceso de ordenamiento fiscal no solo alivió la carga financiera, sino que también mejoró el acceso al crédito, habilitando nuevas fuentes de financiamiento en condiciones más favorables y con menores tasas de interés, al tiempo que se incrementó la inversión pública estratégica.