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¡Locos! Dos paracaidistas argentinos saltaron desde la estratósfera para romper un récord mundial

Alejandro Montagna y Marcelo Vives superaron una marca que estaba vigente desde 2019, cayendo de noche desde 13 mil metros. Esperan la certificación oficial par...

Por Redacción

Lunes, 09 de septiembre de 2024 a las 13:47

Dos argentinos acaban de lograr una proeza increíble. Se lanzaron desde un avión a 12.500 km de altura, en caída líbre hacia el suelo. Como si en un avión intercontinental, en el momento de mayor altitud, se abriera una puerta y dos pasajeros salieran despedidos al vacío.

Según publicó A24, Alejandro Montagna y Marcelo Vives, junto al norteamericano Tylor Flurry, iniciaron una caída a 300 kilómetros por hora. Desde el lugar del salto, la temperatura en el aire era de -100 grados Celsius. Luego de una minuciosa preparación, cumplieron con ese salto para marcar un nuevo récord mundial.

Protegidos con trajes especiales y un sistema para la provisión de oxígeno y ayuda para respirar, los dos argentinos cayeron a una velocidad superior a la de Franco Colapinto en la Fórmula 1. Con una precisión fantástica, luego de caer como un meteorito, a sólo 1,5 km de altura, abrieron sus paracaídas y lograron un aterrizaje perfecto en Memphis, Estados Unidos, la cuna de la música country. Desde ahora, están en el libro Guinness de los récords.

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Un record extremo para dos argentinos en caída libre

Para intentr comprender rápidamente la magnitud de su hazaña basta un ejemplo muy simple. Imagine que viaja desde la Argentina a Europoa. Los aviones comerciales viajan a una altura entre 11km y 13 km. Ahora, colóquese son su imaginación en uno de esos viajes. De pronto se le azerca la azafata y lo invita asaltar en cuanto abra la puerta del avión. Parece una locura o un atentado, pero no, eso es lo que hicieron Alejandro y Marcelo. Claro que con características especial.

El avión es especial para permitir que una puerta se abra, salten los paracíadistas extremos y se vuelva a cerrar. Sin las consecuencias que eso tendría para la supervivencia de un vuelo abarrotado de pasajeros. Además, los dos intrepidos argentinos llevaban un traje especial, propio de astronautas. Con una protección especial para el rozamiento por la velocidad extrema ( caída líbre a 300 km/h) una temperatura de 100 gracos Celsius bajo cero y la provisión imprescindible de oxígeno. Además de todo eso, algo fundamental: el paracaídas que les permitirá el aterrizaje deseado.

Un granito de arena cayendo a veloidad de un Fómula 1 a la Tierra

Como cualquiera de las misiones que tienen este tipo de desafíos, implica una preparación exhaustiva tant para los "astronautas" como para toda la logística. Los dos argentinos, debieron superar pruebas exigentes para ver cómo respondian a factores extremos caer desde tan elevada altura, superar - con un traje adecuado - las temperaturas que son de 60 gados bajo cero y llega a los 100 en momentos de la caída. Tener los mecanismos de ayuda - como la provisión de oxígeno para los momentos del salto y casi 2 terceras partes de la caída libre. Instrumentos de precisión para marcarle a Alejandro y Marcelo el momento exacto para abrir los paracaídas.

Por eso, cuando llegó el momento y el avión abrió una puerta para el salto, los dos dijeron que se sintieron como un granito de arena, cayendo por la estratósfera hasta la tierra. Además, cuando se abrió esa puerta, no es que "saltaron", el aire, por las diferencias de presión, directamente los lanzó a gran velocidad para iniciar la caída libre. Como era de noche, llevaban unas luces que permitía que fueran seguidos desde el avión y desde tierra.

Aterrizaje perfecto y récord mundial

La caída líbre a 300 km/h requirió mucho tiempo de preparación y simulación. Especialmente, el tiempo que demanda la recuperación de los sentidos si una persona se desmaya por los cambios bruscos de todo tipo al ir cayendo a una enorme velocidad.

Pero una vez que se lanzaron al vacío, todo fue tan espectaruclar como preciso. Hiricieron una caida libre de miles de metros y luego una caída "controlada". Hasta que a solo 1.500 metros de altura, llegó el momento exacto para desplagar los paracaídas. " Es la sensación de poner un freno de emergencia en un auto que avanza a toda velocidad" describieron por el sacudón de frenar intempestivamente el ritmo del descenso.

Superada esta instancia, vino lo más importatne. Aterrizar sobre sus pies, sanos y salvos. Todo eso lo cumplieron y por lo tanto, el descenso en Memphis, la cuna de la música folk norteamericana, marcó un record para inscribir en el líbreo Guinness.

Quienes son los argentinos que marcaron este record mundial

Alejandro Montagna, de 57 años, es un ingeniero industrial con posgrado en Finanzas en Harvard. Marcelo Vives, empresario agropecuario de 52 años. Pese a esa relación tan entrañable con la tierra, llevan 25 años apasionados con el paracaidismo. En total, acumulan más de 11.000 lanzamientos, acompañados con records y marcas únicas con desafíos extremos.