La desaparición de Luciana Antonella Muñoz Aguerre generó gran preocupación desde el 13 de julio, cuando fue vista por última vez en el barrio Gran Neuquén Norte. La denuncia fue presentada por su madre, Lila Aguerre, tres días después, iniciando una búsqueda sin resultados alentadores hasta el momento.
Luciana, de 20 años, salió de su casa sin su teléfono celular, que estaba roto, para encontrarse con un conocido. Desde entonces, no se tuvo noticia de su paradero. La Policía desplegó más de cien efectivos en rastrillajes y operativos, abarcando alrededor de 1000 hectáreas y utilizando diferentes medios, incluidos un helicóptero y buzos de Bomberos.
A pesar de los esfuerzos, la fiscalía y la policía mantienen la investigación con gran reserva, compartiendo solo cifras y estadísticas. Hasta ahora, se hicieron cinco allanamientos sin éxito y se revisaron unas 500 horas de videos de cámaras de seguridad, pero no hay pistas concretas.
La familia de Luciana, junto con organizaciones sociales, hizo marchas exigiendo respuestas y responsabilizando al gobierno provincial. En respuesta, el gobierno ofreció inicialmente una recompensa de 1.000.000 de pesos por información, cifra que fue aumentada a 10.000.000 de pesos tras tres días sin novedades.