El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva visitó Porto Alegre con su gabinete de crisis, a causa de la catástrofe climática que azota a Rio Grande do Sul, en el sur del país limítrofe.
Acompañaron también al mandatario brasileño los presidentes del Senado, Rodrigo Pacheco, y de la Cámara de Diputados, Arthur Lira, además del titular de Supremo Tribunal Federal, Edson Fachin.
Lula da Silva indicó que el Ministerio de Ciudades buscará nuevos terrenos para las familias que perdieron sus viviendas en lugares de riesgo.
Mientras tanto, el Ministerio de Trabajo establecerá una compensación por daños para las empresas y evitar así la falta de pago a los trabajadores, según informó la agencia de noticias Xinhua.
"Debemos actuar de manera preventiva para reducir el impacto de los eventos climáticos extremos", comentó el mandatario brasileño, al agregar que se necesita "ver con antelación qué desgracias pueden pasar para poder trabajar".
En tanto, el gobernador de Río Grande do Sul, Eduardo Leite, sostuvo ante la prensa local que se trata de la peor situación en la historia del estado.
Leite alertó sobre la posibilidad de desabastecimiento en la zona metropolitana de Porto Alegre, la capital estatal, debido al cierre del aeropuerto internacional, así como al corte en el suministro de agua y electricidad.
Los muertos ascienden a 79
Las inéditas inundaciones en el sur del país sudamericano provocaron la muerte de al menos 79 personas, mientras que otras 105 están desaparecidas, informaron las autoridades en el último balance de este domingo. La Defensa Civil local está investigando, además, si otros cuatro fallecimientos están relacionados con la tragedia climática. El estado de Rio Grande do Sul reportó 78 muertes en el último balance, mientras que el vecino estado de Santa Catarina registró un fallecimiento. Las inundaciones provocaron el desplazamiento de decenas de miles de personas; 115.844 habitantes tuvieron que dejar sus casas y trasladarse a las de familiares y amigos, mientras que 18.487 encontraron alojamiento en refugios públicos. En Rio Grande do Sul, con una población de 11 millones de personas, 1,2 millones de domicilios y establecimientos comerciales permanecían esta tarde sin energía eléctrica, y 98 municipios carecían de servicios de telefonía e internet. En cuanto a las vías de comunicación, 61 rutas reportaban bloqueos totales o parciales debido a la crecida de los ríos.