Tras 15 allanamientos y varios demorados, se aguardaba la formulación de cargos contra uno de los presuntos asesinos del panadero en Senillosa.
A los 28 días del asesinato de Moya (47), la investigación iniciada por los efectivos especializados el 10 de enero del corriente año dio resultados y lograron establecer 15 viviendas que tendrían relación con el hecho. Ante esto, solicitaron las correspondientes órdenes a la Justicia. Se realizaron en domicilios tanto de las ciudades de Centenario como de Cutral Co e intervinieron alrededor de 100 efectivos de manera coordinada. El principal sospechoso por el hecho fue puesto a disposición de la fiscalía interviniente, aunque, finalmente, la fiscal Silvia Moreira decidió ponerlo en libertad por falta de pruebas en su contra.
"No quedó vinculado al caso por el momento. Fue detenido porque era sospechoso y con información que surgió de los allanamientos, la fiscal dispuso que quede en libertad", informaron desde el área de prensa del organismo.