La circulación en el centro de la ciudad de Neuquén se complicó esta mañana a causa de una manifestación de taxistas que cortaron la calle Buenos Aires y la Diagonal España, entre Alderete y Talero, para reclamar a los médicos y autoridades del Hospital Castro Rendón que operen a Daniel Rojas, el chofer que recibió tres disparos hoy a la madrugada cuando trasladaba a una pareja desde la base de Sarmiento y Avenida Olascoaga al loteo social.
Una de las balas impactó en un hombro y quedó alojada en el cuello. Los médicos que lo asistieron en un primer momento, le dijeron que la bala dentro de su cuerpo no revestía gravedad por lo fue dado de alta.
"Para los médicos es normal que te quedes con una bala en el cuello al parecer", dijo indignada Mirta Sierra, una taxista que acompañaba a sus colegas y a la pareja de Diego en la guardia del hospital. La incertidumbre frente al accionar de los médicos derivó en que uno de los choferes fuera a golpearle la puerta de la oficina a Adrián Lammel, el director del hospital provincial.
La bronca se acrecentó cuando Vanina, la pareja de Diego, aseguró que ni Diego, ni ella ni sus familiares se negaron a la posibilidad de una intervención quirúrgica, tal como había comunicado un médico al grupo de taxistas.
"Ellos nos dijeron que no era necesario porque era superficial, que por ahí iba a tener dolor de cabeza y que necesitaría un cuello ortopédico", explicó la mujer.