El presidente Alberto Fernández participará el lunes y martes próximos de la III Cumbre entre la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se desarrollará en Bruselas, Bélgica, donde se buscará la firma de un memorándum de entendimiento sobre temas energéticos.
El acuerdo de libre comercio entre el "Viejo Continente" y el Mercosur, alcanzado en principio en 2019 después de dos décadas de negociaciones, aún debe ser ratificado y las negociaciones vienen demoradas, debido a las exigencias medioambientales relativas al sector agropecuario agregadas en marzo pasado por la UE.
No obstante, Francia mantiene su rechazo a la ratificación del acuerdo de libre comercio UE-Mercosur porque es "extremadamente exigente" en los acuerdos comerciales para que se incorporen los principios climáticos internacionales y las llamadas "cláusulas espejo" para que los productores de ambos bloques "estén sometidos a las mismas reglas".
Argentina, Uruguay y Paraguay reaccionaron sobre ese documento, y Brasil pidió un poco más de tiempo, en el marco de un cambio de gobierno y de perspectiva de la nueva gestión, y desde ese momento están trabajando los textos.
En el contexto de la cumbre en Bruselas, Alberto Fernández y la titular de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, dialogaron sobre el acuerdo el pasado 14 de junio en Buenos Aires. "Queremos un acuerdo con la UE que balancee las economías de cada una de las regiones y que tenga en cuenta las asimetrías que existen objetivamente para preservar el desarrollo propio de nuestra región", dijo en esa oportunidad el mandatario argentino.
Por su parte, el presidente de Brasil dijo esta semana que la cumbre en Bruselas es "un encuentro extremadamente importante, porque puede ser el pilar para que podamos concluir el tan soñado acuerdo hace tantas décadas entre el Mercosur y la Unión Europea".
En ese mismo seminario, la embajadora española en la Argentina, María Jesús Alonso, dijo que confía que la cumbre de Bruselas sirva de "estímulo para revitalizar" la relación entre las dos regiones, a lo que se sumó el embajador de España en Francia, Victorio Redondo Baldrich, quien propuso fijar "una hoja de ruta" para culminar el acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur.
En tanto, por la guerra en Ucrania, los países europeos redujeron la importación de petróleo y gas ruso, y la intención de la UE es buscar un socio en América Latina en donde se ubica el llamado Triángulo del litio, conformado por la Argentina, Bolivia y Chile, que cuenta con casi el 65 por ciento de las reservas mundiales.
En ese sentido, Europa pretende apoyar el desarrollo de las cadenas de valor e impulsar la participación de firmas europeas como proveedoras de baterías de litio para depender menos de China, al que ven "con preocupación" por el acercamiento comercial a América Latina y por el modelo de producción adoptado por empresas de ese país.