Entre el 60 y 70 por ciento de las enfermedades emergentes en el mundo en los últimos 50 años son de origen animal, lo que alerta sobre como prevenir las causas de los saltos de agentes patógenos vinculados a la producción intensiva de ganado y pone en foco los movimientos demográficos y el cambio climático.
"La zoonosis son enfermedades infecciosas que habitualmente en la naturaleza tienen como reservorios a animales y se transmiten entre animales y que secundariamente pueden transmitirse a los seres humanos", explicó el médico infectólogo Tomás Orduna, exjefe del Servicio de Medicina Tropical y Medicina del Viajero del Hospital Muñiz. Desde Bogotá, el zootecnista Ricardo Mora, integrante de la Organización Mundial para la Protección de los Animales (World Animal Protection), señaló que "efectivamente las zoonosis han aumentado en estos últimos años como consecuencia de tres factores".
"Por un lado el cambio climático está haciendo que los microorganismos patógenos (que causan enfermedades) lleguen a lugares donde antes no llegaban. Esto quiere decir que parásitos o bacterias que eran propias de lugares más cálidos, ahora están avanzando en lugares que eran históricamente más fríos por el aumento de las temperaturas", sostuvo. En segundo lugar, Mora mencionó "la producción intensiva de ganado. Esta forma de producción demanda muchos recursos naturales y los animales se encuentran hacinados, lo que hace que las infecciones se estén saliendo de control". "El tercer punto es que el intercambio de producción se expande constantemente, entonces hay una contaminación global de los insumos; la soja que crece en Brasil puede estar contaminada con bacterias multirresistentes que son consumidas por animales en China, y así llegan al otro punto extremo del mapa", describió.
En este contexto, el especialista alertó sobre el vínculo entre el uso de antibióticos en la producción ganadera y el surgimiento de microorganismos (virus, bacterias y hongos) resistentes a la medicación."En la producción animal se utilizan 131 mil toneladas de antibióticos al año, lo que representa el 70% de los antibióticos de uso general; la mayoría como promotor de crecimiento", dijo. A mayor intensificación de la producción se utilizan cada vez más antibióticos como promotores de crecimiento. "Esto quiere decir que aunque no exista enfermedad al animal se le dan antibióticos para dos cosas: evitar que se enfermen y engordarlos", describió.
En el mismo sentido, la médica infectóloga Wanda Cornistein, especialista en resistencia antimicrobiana e integrante de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), indicó que "la industria ganadera utiliza antibiótico para múltiples usos y en toneladas y los animales que reciben esos medicamentos pueden generar microorganismos resistentes que a su vez los ingerimos en nuestras comidas". En este contexto, señaló que la reciente pandemia por Covid "nos dejó como enseñanza que todo está conectado; la salud animal, del ambiente y la humana es una sola".