"Ninguno se va más enriquecido, no enriquecimos a nuestras familias, no somos amigos de empresarios, no le entregamos obras a nuestros amigos, no hicimos nada de eso y también hicimos muchas cosas por la integridad y calidad ética del gobierno", aseguró hoy el presidente Alberto Fernández durante el discurso contra la corrupción que ofreció en la presentación de la Mesa Nacional de Integridad y Transparencia, realizada en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada.
"Me voy a descansar en paz" expresó el mandatario y agregó: "Saber que no somos cómplices de un desfalco eso nos permite dormir en paz cada noche y tener la conciencia limpia".
Junto al jefe de Gabinete, Agustín Rossi, el Jefe de Estado aseguró que el 10 de diciembre de este año, cuando su mandato llegue a su fin, presentará ante los medios de comunicación su declaración jurada para que “todos vean que hay un presidente y muchos funcionarios que se van a su casa igual que cuando llegaron".
Por otro lado, en cuanto a la corrupción, el Presidente aseguró que no es patrimonio del Estado sino "un problema de la sociedad" que ve "en el curro" una posibilidad de acción. De acuerdo al mandatario, en el mundo está lo permitido y lo prohibido, sin embargo, Argentina está en una categoría intermedia: “el curro, que no está bien, pero que podemos tolerar. El curro existe entre nosotros y es un problema, una forma de corrupción", desarrolló.
Además, ratificó que "nunca nadie cuestionó la ética y la moralidad" del Frente de Todos, pese a la causa de corrupción a la que estuvo vinculada la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y aseguró que su gestión “subió la vara” de cara a la próxima administración.
Con respecto a este último punto, el primer mandatario apuntó contra el sistema de participación público-privada (PPP) anunciadas por Macri y diferenció a los funcionarios al considerar que la mayoría son sinceros pero que el accionar de uno, “salpica al resto”.
"Lo que ocurre en nuestro gobierno debe ser una regla, no podemos ser una excepción -continuó Fernández- cuando uno ve firme la ética en los niveles más altos de gobierno parece desparramar para abajo. Parece permear hacia abajo, parece que arriba no perdonan el robo".
Por otro lado, el jefe de Estado cargó contra la existencia de "periodistas corruptos" que "reciben plata para decir lo que dicen" y en tanto, negó haber realizado alguna maniobra de estas características. "Así me va", exclamó.
"Hay un abuso desmedido de la libertad de prensa donde se miente, se difama, se injuria".
Por último, el Presidente ratificó su decisión de impulsar una reforma judicial dado que a su parecer el área judicial "funciona muy, muy mal", y cuestionó también no poder acceder en detalle a los bienes y al patrimonio de los jueces. "Hoy los jueces andan con vidrios polarizados y escondidos para que nadie los reconozca, eso hay que cambiarlo", marcó.
En ese sentido, Alberto Fernández le pidió a los auditores presentes que supervisen las conductas en los organismo del Estado y que en caso de detectar alguna irregularidad las denuncien en la Sindicatura General de la Nación (Sigen) y la Oficina Anticorrupción para que "los que se sientan tentados a corromperse se vean impedidos a hacerlo".
"Si ven algo indebido, necesitamos que lo digan. No sean cómplices de los que delinquen. No hagan silencio. No van a poder descansar en paz antes de morirse", solicitó.