El clima en las puertas del edificio de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) de Neuquén no es de los mejores, con un acampe en las afueras que pide la reincorporación de la empleada de una empresa, que tenía fuero gremial. De fondo, está la discusión por la conducción del gremio, en una escalada de conflicto interno.
En la madrugada de este martes, la Policía llegó a la puerta del edificio, luego de una denuncia por agresión y pedradas contra los vidrios del edificio sindical. Se supo que hubo un herido, producto de las heridas cortantes.
Hubo una discusión entre los dos grupos, el de la conducción de Neuquén, y otro de la agrupación Juan Manuel Palacios, de Mar del Plata.
“Nos rompieron todo, destrozaron el local”, expresó Javier Soto, secretario general de la UTA Neuquén.
La Policía llegó al edificio y hubo una discusión, tras el despido de empleados y choferes. Particularmente uno que generó revuelo fue el de Verónica Muñoz, quien era candidata de la lista Azul no oficial a ocupar la Secretaría de la Mujer.
Desde el gremio dejaron trascender que los despedidos cobraron las indemnizaciones pero que “están pidiendo más plata” y que esto sería el orígen del conflicto.