Esto sucedió a pesar del aumento de las medidas de seguridad tras el asesinato del expremier Shinzo Abe en julio del 2022.
El primer ministro de Japón, Fumio Kishida, debió ser evacuado tras una explosión durante un acto electoral, por la que quedó detenido un joven de 24 años.
El incidente ocurrió en Wakayama, cuando en medio de la multitud se escucha una detonación y se observa un humo blanco a metros de donde se encontraba el líder del país, quien rápidamente es protegido y sacado a la fuerza por un grupo de guardaespaldas.