¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Caso Blas Correa: el jurado popular dará su veredicto este viernes

Jueves, 30 de marzo de 2023 a las 18:22

El jurado popular asignado para el juicio a los 13 policias acusados de asesinar y encubrir el asesinato de Blas Correa en agosto de 2020 en la ciudad de Córdoba, determinará este viernes si los imputados son culpables o no.

Tras varios meses de audiencia, el juicio llegó a su etapa final, donde mañana además de leerse el veredicto, los jueces de la Cámara 8ª del Crimen de Córdoba podrían determinar las penas que le corresponden a cada uno de los acusados.

Durante la etapa de alegatos, la Fiscalía a cargo de Fernando López Villagra, requirió que los policías Lucas Gómez y Javier Alarcón reciban la pena de prisión perpetua por ser coautores de los delitos de "homicidio calificado por sus funciones, por empleo de armas de fuego, y homicidio calificado por abuso de su función en grado de tentativa reiterado" contra las cuatro personas que acompañaban a Blas Correa en el auto en el que viajaba cuando fue asesinado.

En cuanto a los otros 11 policías imputados, el fiscal solicitó cinco años y nueve meses de prisión para la oficial ayudante Yamila Martínez, la compañera de patrullero de Gómez y quien fue partícipe del supuesto rastrillaje en el que secuestraron el arma en el auto de los jóvenes.

Solicitó seis años de prisión para Walter Soria, Jorge Galleguillo, Sergio González y Juan Antonio Gatica; cinco años y nueve meses para Enzo Quiroga; cinco para Leonardo Alejandro Martínez, Rodrigo Toloza y Ezequiel Agustín Vélez; y cinco años y cuatro meses para Leandro Alexis Quevedo.

Por otro lado, los abogados de los acusados solicitaron la absolución excepto, en el caso de Lucas Gómez, en donde manifestaron que haya una modificación en la imputación que se le concederá al sostener que "no tuvo intención de matarlo" ya que "tiró hacía bajo para que la bala pegara en la rueda".

La madre de la víctima, Soledad Laciar, reclamó: "Pido una sentencia justa. No es con ánimo de revancha, sino con búsqueda de justicia y de intentar dejar al descubierto este perverso mecanismo institucionalizado y naturalizado de violencia policial en Córdoba".

Además, cuestionó: "Uno de esos interrogantes, tal vez el más inentendible, ha sido tratar de comprender por qué razón las personas dedicadas profesionalmente a protegernos del delito asesinaron a un adolescente, sin ningún tipo de necesidad. Sin ninguna necesidad y sin ningún sentido".

Por último, la mujer destacó que su hijo fue víctima de una sucesión de decisiones ilegales por parte de la fuerza: "A Blas no lo mataron una vez, sino muchas veces".

Blas Corres tenía 18 años cuando fue asesinado en agosto de 2020, en plena cuarentena, cuando salió con sus amigos a comer por el centro de la ciudad de Córdoba.

Cuando regresaban del encuentro, Juan Cruz Camerano Echevarría, de 21 años, conducía un Fiat Argo, junto a cuatro amigos, y cuando circulaban por la avenida Vélez Sarsfield y Romagosa se encontraron con un control policial de prevención en donde los efectivos hicieron señas al conductor para que disminuyera la velocidad, sin embargo el auto siguió su curso y no frenó.

Durante el juicio el conductor donde viajaba Correa manifestó que no frenó ya que cuando bajó la velocidad observó que en todo momento había una persona apuntándolos con un arma y al confundirlo con delincuentes, decidió seguir su curso.

Frente a la reacción del conductor, el efectivo Gómez, de 37 años, y según consta en la causa y en la elevación a juicio, efectuó cuatro disparos con su arma reglamentaria contra el auto "con intención de matarlos".

El policía Alarcón, de 33 años, que también estaba en el puesto de control, realizó dos disparos contra el vehículo en marcha "en acuerdo tácito (con Gómez) y aportando al plan común de dar muerte a los ocupantes del vehículo".

Uno de los cuatro disparos efectuados por Gómez impactó sobre la zona de la escápula derecha de Correas y le produjo la muerte.

Luego del hecho y con el presunto objetivo de simular un enfrentamiento armado, los policías Alarcón y Wanda Esquivel "plantaron" un arma en las cercanías del lugar, mientras que el auto fue interceptado en la intersección de Chacabuco y Corrientes, donde el joven ya se encontraba sin vida.

Antes de llegar a ese lugar, se confirmó que los amigos llevaron al adolescente al sanatorio Aconcagua, donde se negaron a atenderlo.