El economista Rodolfo Santangelo opinó este miércoles sobre los números actuales de la inflación en el país y expresó sus proyecciones para este año, además de mostrar su preocupación por la persistencia del Índice de Precios al Consumidor (IPC), el cual aumenta mes a mes.
En una entrevista con "Pan y Circo" con Radio Rivadavia, Santangelo vaticinó que "si no hay devaluación, la inflación del 2023 dará parecida a la del año pasado", es decir, que se distanció de las metas del Gobierno, asegurando que "Argentina no está para 3% de inflación mensual ni para 60% anual", sino al contrario: "Está para una inflación parecida a la de ahora".
Así también, el economista sostuvo que el 6% del IPC de enero estaba previsto y en relación, expresó que "lo preocupante es el casi 100% en términos anuales", en consideración que ya son 12 meses consecutivos con este “ritmo”.
De tal manera, consideró que el Gobierno no tendría que atrasar el tipo de cambio, porque a su perspectiva, si a la inflación del 6% lo quiere devaluar “sonamos”. "Este año va a ser recesivo, inflacionario y el tipo de cambio va a estar bajo tensión", pronosticó.
"No es que la gente siga comprando, precisamente porque los precios suben la gente sigue comprando porque quiere rajarse de los pesos. Entre tener pesos y tener bienes la gente quiere tener bienes. No quiere tener la baratija del peso en sus manos y compra lo que sea, lo que puede, lo que le alcanza, lo que consigue".
Con respecto a la inflación que estima para febrero, indicó que también "viene alrededor de 6%" y explicó que "la inflación es siempre un problema macroeconómico, pero en febrero puntualmente tenemos un caso excepcional que es la carne, que está subiendo mucho" frente a meses anteriores donde contribuyó a que el IPC no diera más alto ya que "era lo más barato que había", sostuvo Santangelo.
“El próximo gobierno va a tener que destapar ollas, eso va a generar una persistencia inflacionaria", señaló al mismo tiempo que recordó que mientras el país presenta una inflación del casi 100% de inflación y “todavía la luz está baratísima", lo que llevará a que el próximo gobierno tenga la obligación de llevar a cabo un plan para contrarrestar los rastros de la inflación.