Algunas instituciones culturales inglesas, junto al Museo Británico, optaron por no utilizar más el término “momia”, y reemplazarlo por “restos momificados” o “persona momificada” por ser calificaciones “deshumanizantes”.
Originó por una campaña para desterrar el término momia por ser ofensivo para los antiguos egipcios, y la decisión fue apoyada por los Museos Nacionales de Escocia y el Gran Museo del Norte, el cual está en Newscastle. Por ende, se apuntaría a deshacerse de “las leyendas sobre la maldición de las momias y las películas que las muestran como monstruos sobrenaturales puede socavar su humanidad”.
Un vocero de las instituciones culturales escocesas fundamentó: “La palabra “momia” no es incorrecta, pero tiene un efecto deshumanizador. El término “persona momificada” lleva al visitante a pensar que se trata de persona. Si conocemos el nombre concreto de la persona, será el que usemos. En otro caso, podemos decir “hombre, mujer, niño o niña momificados”, porque hablamos de personas, no de objetos”.
No obstante, se aclaró que no se trata de una prohibición formal del término previo, sino de un cambio de ellos al referirse a los ancestros durante las exhibiciones.
Por otro lado, un exdirector de Institutor, Chris McGovern, quien previamente recalcó la necesidad de regresar a “enseñanzas tradicionales”; criticó como respuesta: “La maldición de la momia ha conseguido volver locos a estos académicos”.