El dueño de una chatarrería de Tigre, quien fue acusado de asesinar de un balazo en la cabeza a un exempleado, rechazó declarar en las últimas horas, por lo que permanecerá detenido por el homicidio. Desde el evento ocurrido, se reveló que se originó tanto porque la víctima anteriormente le robo un arma al otro, como porque el acusado tenía una relación sentimental con la expareja del exempleado.
Específicamente, los voceros informaron que Víctor Alberto Espinoza se negó a declarar ante el fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción 1 de Tigre, Jorge Fitipaldi. Para contextualizar, por ahora se sabe que el año pasado Espinoza despidió a la víctima, Paulo Gómez, el año pasado porque le había robado un arma, acción no denunciada porque no estaba registrada.
A posteriori, Espinoza comenzó a salir con una ex pareja del anterior empleado, lo que llevó a enfrentamientos entre los dos. Esto fue al punto que el mismo día que la mujer fue a realizarse controles médicos a un sanatorio porque supuestamente estaba embarazada; ocurrió el asesinato.
En ese momento, el chatarrero le disparó a Gómez en la cabeza en el cruce de las calles Coronel Rosales y Lucio V. López, en Los Tábanos. Luego la policía detuvo al agresor en un domicilio en la calle Pampa 1960, donde incautaron tres revólveres, una pistola de 9 milímetros, varias municiones, y el vehículo donde se trasladó el acusado.