Seis periodistas fueron arrestados en Sudán del Sur el martes pasado luego de publicar un video en el cual su presidente, Salva Kirr, se orinaba en un acto oficial, y se volvió viral en las redes. A posteriori, diversos organismos rechazaron la medida del Gobierno.
El Comité para la Protección de los Periodistas denunció: “Estos arrestos son una tendencia de las fuerzas de seguridad a recurrir a la detención arbitraria cuando los funcionarios creen que la cobertura de los medios de comunicación es desfavorable”.
El representante del CPJ para África subsahariana, Muthoko Mumo, expresó que los periodistas deberían ser liberados y que puedan trabajar “sin ser intimidados o amenazados con ser detenidos”.
En el video infame, se lo muestra a Kirr en un acto oficial mojándose el pantalón hasta formarse un charco en el suelo, ante su sorpresa. Luego de esto, los funcionarios del Gobierno negaron rumores sobre el estado de salud del presidente.
El vocero de la ONU, Stéphane Dujarric, ayer expresó al respecto: “Es muy preocupante que se haya detenido a periodistas por hacer su trabajo”. Además, afirmó que tratan de averiguar donde se encuentran los periodistas para asegurarse que “son tratados correctamente”.
Además, el sindicato de periodistas de Sudán del Sur también se opuso a las investigaciones sobre los periodistas. “Si ha habido falta profesional o infracción, deben tratarla de manera justa, transparente y conforme a la Ley”.