Un joven de 24 años murió decapitado este domingo tras la explosión de un artefacto de pirotecnia artesanal en la ciudad de Neuquén, en el marco de los festejos tras la final del Mundial 2026 disputada por la Selección argentina ante España. Otras tres personas, entre ellos un menor de edad, resultaron heridas en el trágico episodio.
El incidente ocurrió en el oeste de la ciudad, en el sector de bardas del barrio Z1, cerca de las bombas de agua del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), donde la víctima y su familia habían intentado activar un mortero de fabricación casera.
La investigación preliminar determinó que no se trataba de pirotecnia común dentro de la venta libre. El comisario inspector Juan Carlos Barroso, jefe del Departamento de Seguridad Personal, explicó en diálogo con LU5 que el material utilizado es de uso profesional y restringido. "No es de venta libre, tiene que estar manipulado y activado por gente capacitada", describió.
El comisario detalló que estos elementos, denominados comúnmente como "cebolla" o "torta grande", poseen una "carga peligrosa" y su venta está limitada a empresas dedicadas a espectáculos públicos que siguen protocolos estrictos.